Un psicoanalista está tratando un curioso caso; él de  paciente que afirma tener conflictos intrafamiliares con su madre que al parecer es invisible. Lo que impide que este pueda hablar tranquilamente con sus amigos imaginarios.

No siendo suficiente con la historia de este hombre,  el  doctor trata de sobrellevar la crisis matrimonial que tiene con su esposa recién fallecida  que aún  no acepta estar muerta. Lo que conlleva a que el Doctor comience a plantear preguntas sobre el sentido de la locura, realidad, la ficción y el sueño.  Dejando muy en claro  que:
 “Los cuerdos no son los que no ven cosas, son los que las ven, peros se quedan callados.”

Agotado